Archivo de la etiqueta: oportunidad

COP21 PARIS: ¿LA ÚLTIMA OPORTUNIDAD DE REACCIONAR ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO?

Desde la década de los 90 del pasado siglo se han ido sucediendo una serie de conferencias de ámbito internacional promovidas por las Naciones Unidas en su Convención Marco sobre Cambio Climático. Todas ellas, un total de veinte hasta la fecha y a punto de tener lugar la vigésimo-primera en París, han tratado de reunir anualmente a todos los miembros para la lucha contra el cambio climático.

Las Cumbres de la Tierra

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), sus estrategias y objetivos, se ha visto reforzada e inspirada por las Conferencias de las Naciones Unidas sobre medio ambiente y desarrollo que se iniciaron durante el último tercio del siglo XX.

Fotografía de la Pimera Cumbre de la Tierra, celebrada en Estocolmo (Suecia) en el año 1972.
Fotografía de la Pimera Cumbre de la Tierra, celebrada en Estocolmo (Suecia) en el año 1972.

Hasta la fecha se han celebrado cuatro de las también denominadas “Cumbres de la Tierra”:

La primera de ellas tuvo lugar en 1972, en Estocolmo (Suecia), bajo el nombre de Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano. Fue la primera gran conferencia de la ONU sobre cuestiones ambientales internacionales, y marcó un punto de inflexión en el desarrollo de la política internacional en materia de medio ambiente

La segunda, y de vital importancia por la introducción del concepto de desarrollo sostenible, fue celebrada en Rio de Janeiro (Brasil) en 1992. Su trascendencia fue, muy posiblemente, la mayor entre las celebradas hasta el presente, y cimentó las bases para el desarrollo de la CMNUCC, creada en el mismo año 1992 en Nueva York y que desarrollaría las Conferencias de las Partes.

La tercera fue celebrada en Johannesburgo (Sudáfrica) en 2002, y además de reiterarse en la necesidad de incorporar y alcanzar el desarrollo sostenible, hizo especial hincapié en la pobreza y los problemas medioambientales.

La última Cumbre de la Tierra celebrada tuvo lugar en Rio de Janeiro en el pasado 2012, fue denominada como Rio+20 y fue catalogada como un auténtico desastre, un fracaso. Aprobado el documento bajo acuerdo de mínimos, ha sido descrito como una vergüenza política que demuestra la incapacidad y la reticencia de parte de ciertos Estados de llevar a cabo políticas trascendentales y series en materia de medio ambiente.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático

Como hemos indicado, la CMNUCC es un tratado internacional que, a pesar de ser creado en 1992, no entró en vigor hasta 1994. La Convención está integrada por los miembros firmantes, los cuales reciben el nombre de “partes”. Así, se hace referencia a las sucesivas Conferencias de las Partes (COP, por sus siglas en inglés) que tienen lugar anualmente y en las que participan todos los miembros firmantes del tratado. Las partes (196 países en 2014) fueron clasificados en sus inicios según su grado de desarrollo, su capacidad de acción y reacción así como su capacidad de financiación y adaptación.

La CMNUCC incorporó en 1997 el ya conocido como Protocolo de Kioto. Su nombre proviene, precisamente, del nombre de la ciudad japonesa sede de la III Conferencia de las Partes. El Protocolo de Kioto es un instrumento, un acuerdo vinculante, que fue adicionado a la CMNUCC para acelerar el proceso de reducción de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) y asegurar el compromiso de las partes firmantes.

Mapa de situación de los países segun posición respecto al Protocolo de Kioto. En verde: firmantes y ratificantes, naranja (Estados Unidos) firmantes pero no ratificantes y en rojo (Canadá) retirados del protocolo.
Mapa de situación de los países segun posición respecto al Protocolo de Kioto. En verde: firmantes y ratificantes, naranja (Estados Unidos) firmantes pero no ratificantes y en rojo (Canadá) retirados del protocolo.

Todos los países miembros firmaron y posteriormente ratificaron el Protocolo, a excepción de dos:

  • Canadá: después de la Cumbre del Clima de Durban (Sudáfrica, 2011) decidió abandonar el Protocolo de Kioto por calificarlo de ineficaz y en vistas de las multas que debería afrontar por su previsible incumplimiento.
  • Estados Unidos: el expresidente Bill Clinton firmó el acuerdo pero el Congreso estadounidense no lo ratificó. El Gobierno de George Bush abandonó el Protocolo de Kiota por las mismas razones que Canadá.

Las reuniones periódicas que se celebran desde 1995 (como hemos dicho al principio de este artículo: veinte hasta la fecha) tienen como objetivo examinar el cumplimiento de los objetivos acordados y la aplicación de las políticas relativas al cambio climático que han sido adoptadas en conferencias previas.

Estas reuniones reciben asimismo el nombre popular de “Cumbres del Clima”, y la razón de este artículo es la celebración inmediata de la XXI Conferencia de las Partes, también conocida como COP21 y que tendrá lugar en París entre el 30 de diciembre y el 11 de noviembre de 2015.

La Conferencia de las Partes de París

La XXI Conferencia de las Partes tendrá lugar en Le Bourget, localidad muy próxima a París durante el mes de diciembre de 2015. Se ha llevado a cabo un período de negociaciones de un año después de la COP20 celebrada en Lima (Perú) en 2014. Para este período se redactó un documento en Ginebra (Suiza) que serviría de base para las negociaciones y la celebración de hasta cuatro reuniones periódicas a lo largo del año 2015, que terminarían en la redacción de un documento final  que será propuesto y discutido en París.

 

paris info

El objetivo prioritario es alcanzar un acuerdo jurídicamente vinculante entre todas las partes. Tras alargarse el segundo período de vigencia del Protocolo de Kioto (enmienda de Doha) desde 2012 y válido hasta 2020, se espera el acuerdo acerca de un nuevo protocolo que sustituya al vigente. Lo que perseguiría dicho protocolo es que la temperatura planetaria no aumentara más allá de los 2ºC respecto a la era pre-industrial.

Desde aquí no pretendemos llamar al escepticismo, pero parece que el objetivo que se plantea parece más bien un eslogan de buenas intenciones más que un objetivo claramente alcanzable. Discutimos esta idea porque hasta la fecha, por bien que se han realizado multitud de Conferencias de las Partes y Cumbres de la Tierra, muchas de ellos vinculantes y comprometedoras, en lo que al planeta concierne, no ha servido absolutamente para nada.

¿Un objetivo asumible?

El Cambio Global que describíamos en el primer artículo no ha hecho más que reafirmarse en sí mismo. En materia climática no puede achacarse el problema a una cuestión de “inercia del sistema climático”, pues nada más lejos de la realidad la emisión de GEI y concretamente de CO2 no ha hecho más que continuar aumentando.

Quizás los acuerdos que suscribían los firmantes del Protocolo de Kioto fueran demasiado irrealizables para algunos (como prueba Canadá y Estados Unidos, que sin intentarlo siquiera desistieron de esa tarea) pero aún y así parece haber sido un esfuerzo ínfimo, podríamos decir inútil, porque la realidad confirma que el calentamiento global y la contaminación atmosférica describen precisamente la misma tendencia que se trataba de evitar y contener.

Lo que se propone con este acuerdo para un nuevo protocolo es, en otras palabras y como recordarán de nuestro primer artículo, un escenario RCP2.6 según el IPCC. Es decir, que para evitar que la temperatura planetaria sobrepase el aumento en 2ºC a final de siglo respecto a los valores de la era pre-industrial, no sólo deberían reducirse desde este preciso instante las emisiones de todos los países, sino que debería apostarse por una economía baja en carbono capaz de llegar a no generar absolutamente ninguna emisión de gases de efecto invernadero para 2100. La tendencia, desgraciadamente y como cabía esperar, apunta más bien hacia escenarios RCP8.5 y RCP6.0, que se corresponden a aquellos que prevén un aumento de la temperatura media global hacia final de siglo

Es por ello que nos preguntamos, ¿realmente es realizable sabiendo cuáles son las reticencias de algunos países y los intereses que persiguen? ¿tiene sentido hablar de tales objetivos, a priori irrealizables, conociendo la tendencia presentada hasta el momento? ¿acaso no presenta un cierto punto de cinismo? Parece ser que no ha sido hasta el presente 2015 que los gobiernos de los estados que forman parte han decidido darse cuenta que el problema reside y siempre lo ha hecho en el sistema económico que es totalmente insostenible y, ahora que parecen haberse alertado de tal obviedad, pretenden realizar un cambio radical que ni tan sólo se albira hasta el momento.